Hace siglos que estoy sola, ni siquiera mi creadora ha querido estar conmigo, que podría hacer yo... Alma solitaria corre por los andenes, lista para coger el próximo tren, pero, ese tren nunca llega, el reloj quedó en tiempo muerto y no sabe volver a comenzar su andadura.
- Te has quedado sola - le dice la aguja grande- yo no puedo hacer nada por ti, tendrás que buscar una manera de seguir adelante sin mí y sin los vagones...
Sintiéndose lisiada piensa:
-Llegar a mi destino sin ni siquiera una brújula sería una locura, tendré que quedarme aquí a ver si algún viajero se apiada de mi situación y me presta su atención o una brújula con la que poder orientarme.
- ¿Cuál es la verdad que debo encontrar? Aquí inmóvil durante siglos, esperando... ¿esperando a que? Me temo que nunca lo sabré, me temo que esta es una cruel jugada del azar .A alguien le tenía que tocar, imagino que tenía la rifa premiada. Sólo intentaré seguir respirando un poco más a ver si algún viajero aparece, hasta el momento que mi corazón se canse de latir, hasta el momento en que el dolor lacerante lo marchite inevitablemente. Hasta que todo acabe al fin, como debe ser.
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