miércoles, 4 de enero de 2012

Emociones: ¿impulso o decisión?

¿Cuáles son los sentimientos más constantes en tu vida? Amor, pasión, amistad, compañerismo, pena, ilusión, esperanza, alegría, anhelo, desesperación, miedo, nostalgia… ¿Te definen esos sentimientos? ¿Eres tú quién los creas? ¿Qué significa tener un sentimiento? Un sentimiento es algo que mueve tu vida, que te hace cambiar, y hacer cosas. El tipo de sentimiento que elijas seguir será el que defina tu vida, pero no olvides que es tu decisión cuál de ellos escoges. Los sentimientos son algo inherente en el ser humano, no podemos evitar tenerlos y aún así a veces nos preguntamos el por qué de estos, por qué sentimos así. Es algo simplemente fisiológico, la bioquímica en estado puro. Aunque queramos tener el mando sobre nosotros mismos para no caer en los mismos errores de siempre, hay algo que nos arrastra a ello, ya que estamos “programados” de una forma concreta y no podemos cambiar eso, no al menos del todo. Los humanos buscamos siempre el amor, la aprobación del compañero, la atención, el reconocimiento, aunque queremos no necesitar todo eso, ser autosuficientes, esa tarea es imposible pues somos criaturas sociales desde que nos constituimos como especie. La sociedad era necesaria para la supervivencia - puesto que al ser una especie poco fuerte y especializada (en comparación con el resto de especies con los que convivían nuestros ancestros)era necesaria la presión de la manada para cazar grandes presas y así poder abastecer a todos, además de ser mucho más eficaz una defensa numerosa en caso de ser necesario -, y esa “programación” en nuestros genes nos hacen necesitar crear un vínculo social con los demás, un vinculo afectivo, un circulo en el que nos sintamos integrados y protegidos. Una vez sabido esto, sabemos que los sentimientos son el cauce que nos lleva a la conexión con los demás ,el nexo de unión social y ,por tanto, a llave a nuestra supervivencia. Aunque a veces no queramos dejarnos llevar por nuestras emociones, no podemos evitarlo pues nuestro organismo funciona por sí sólo, sin preguntarnos. Sentir es algo hermoso. Nunca pensamos en que sería de nuestras vidas si fuéramos totalmente insensibles, sólo deseamos dejar de sufrir y no pensamos más allá. Nos sentimos desdichados y lo único que anhelamos es dejar ese sentimiento atrás. Pero lo que no pensamos es que ese sentimiento es absolutamente necesario para nuestro aprendizaje, sin las emociones hace mucho que la raza humana se habría extinguido. Pensemos en un cavernícola que acaba de descubrir el fuego, pensemos en que pasaría si el sentimiento de miedo y desconfianza ante algo nuevo y desconocido no existiera; ¿qué ocurriría entonces? Pues que nuestro congénere prehistórico se quemaría sin remedio, y además como sigue sin tener sentimientos como el de arrepentimiento por su acto, y seguiría también sin miedo, volvería a caer en la misma trampa, una y otra vez, cada vez que se topara con el fuego. También es verdad que si fuera un ser insensible tampoco surgiría la curiosidad de acercarse a ese fuego para investigarlo y seguramente no se quemaría, pero entonces el hombre nunca hubiera descubierto el fuego y mucho me temo que nuestra evolución no hubiera sucedido, ni mucho menos, de la forma que conocemos…
La conclusión es clara; necesitamos nuestras emociones, si bien hoy en día no tenemos que sobrevivir como lo hacíamos hace miles de años, nuestras emociones nos guían para seguir aprendiendo, tanto de nuestros errores como para seguir buscando nuevas respuestas y caminos alternativos. Esa búsqueda incansable de respuestas que seguimos desde siempre, es la base de nuestra humanidad y esos sentimientos que a veces tanto aborrecemos son nuestra mayor marca de clase. Y ahora que sabemos todo esto; ¿que podríamos hacer?¿¿ Resignarnos a una vida guiada únicamente por nuestros impulsos inconscientes?, o bien, elegir cuales de los múltiples impulsos y emociones  nos son más valiosos para llevar una vida encauzada a nuestra manera?? La decisión es sólo nuestra, como siempre lo ha sido, sólo no tenemos que olvidarnos de ello.

No hay comentarios:

Publicar un comentario